Hola a tod@s,
este último martes del mes de noviembre ya, tan, tan, pre-navideño, vamos a comentar el intenso fin de semana que he vivido a nivel personal en Madrid y en San Sebastián de los Reyes, debido a la celebración del I Congreso de novela romántica organizada por la web de RNR.
Todas las sensaciones que se han transmitido son positivas y llenas de energía. Reunirme con mis amigas, no tiene precio y más si nos desplazamos dentro de la geografía española desde puntos tan diferentes como A Coruña, Ferrol o Barcelona. Hemos echado mucho de menos a las que no pudieron asistir, pero estaban en nuestro corazón y vía whassap.

Agradecer a mi queridísima Lucía de Vicente, el acogernos en su casa y mimarnos hasta el infinito, una mujer con un corazón que llena el mundo.
El viernes nos reunimos con algunas de las amigas que no acudían al evento y ya fue muy intenso, hablar, hablar, comer, comer, risas, muchas risas y el saber que estos pequeños momentos son la fuente de la vida y que nos unen todavía más si cabe.

La organización fue impecable y las mesas organizadas muy interesantes. Uno de los motivos más importantes por el que estábamos muy emocionadas, era porque ese día se entregaba el premio Certamen Vergara-RNR, en el que nuestra querida Teresa Cameselle era una de las finalistas y por lo tanto optaba a ganar.

He conocido a una persona muy especial que es Samy S. Lynn, una bellísima persona y madre coraje que ha editado un libro que se llama «La lucha» para recoger fondos que necesita y poder dar un tratamiento adecuado a su amado hijo Alex, que padece una grave enfermedad. Varias autoras de ARI y no pertenecientes al grupo, estamos participando en un recopilatorio de relatos para poder ayudar también, ya os iré informando.
Kris L. Jordan y Meg Ferrero son dos escritoras que he descubierto gracias al twitter y ha sido, de verdad, un inmenso placer el poder conoceros en persona, os deseo a las dos muchos éxitos en vuestras carreras.

El día finalizó con una estupenda cena y celebrando el premio.
Siempre nos pasa lo mismo, todo sucede muy deprisa y llegó el domingo y las despedidas, pero no es nunca un adiós, es un hasta luego, porque siempre pensamos en la próxima vez que podamos reunirnos y que ya esperamos con mucha ilusión.
Chicas, solo me queda una cosa que decir: OS QUIERO....y lo hago también extensivo a las que no habían podido acudir.
Saludos.